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La ciencia de la pista
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5. El secreto del BPM: cómo influye en una pista de baile
Hay canciones que invitan a bailar y otras que no. Una de las razones más importantes es su velocidad. Para hablar de velocidad hablamos de BPM, Beats (o “Bums” como diríamos en esta parte de España) Por Minuto, y siempre hay que tenerlos en cuenta. Últimamente parece que no se están teniendo en cuenta ni por los creadores de las canciones, y hacen canciones demasiado lentas para bailar, o demasiado rápidas para compatibilizar con otros estilos, lo que puede hacer incluso que los DJs las pongan menos.
Comencemos por lo que ya dijimos: se está haciendo reggaetón, trap, etc. demasiado lento. Si algo está a menos de 95 BPM, al intentar bailarlo, no podemos, es muy lento. A ver, poder se puede, pero digamos que no es “lo que te pide el cuerpo” estando de fiesta, y estar casi toda la noche así, al final aburre. Recordemos que esto es porque, aunque sean canciones con ritmos y ambientes latinos, en realidad son canciones para cantar, no para bailar.
En una discoteca, club, discobar, etc. lo que más invita a consumir y pasarlo bien, son las canciones para bailar, así que no hay que confundirlas. Si escuchamos una canción a 105 BPM como la de SloMo que cantó Chanel en Eurovisión, es otra cosa, y al menos se puede bailar. No es lo óptimo, pero vamos mejorando.
Cuando algunas canciones de reggaetón o trap son demasiado lentas, algunos DJs hacemos remixes con ellas aumentando la velocidad a algo más adecuado, y con los ritmos adicionales y arreglos propios de un remix, mejoran considerablemente. Recordemos que hay que tener siempre el Time-Stretching (o Master Tempo según fabricante) en nuestra controladora, aparato o programa para pinchar, esto es: el sistema que mantiene el tono de la canción aunque subamos la velocidad, porque de lo contrario, si subimos mucho la velocidad, el tono se volverá más agudo hasta “sonar como Alvin y las Ardillas”, como decíamos antes.
Esta velocidad del reggaetón para bailar (105 BPM) es compatible también con la salsa y la rumba, que también suelen ir de 100 a 110 BPM, así que puedes hacer mezclas y fusiones entre ellas, como ya han hecho muchos artistas.
Pero la velocidad que más nos gusta a muchos es alrededor de 128 BPM, es la velocidad de la música electrónica. La mayoría del dance, el house, el techno, normalmente todos esos estilos de música electrónica, aunque curiosamente también es compatible con el merengue lento y la bachata, y la fusión entre estilos también es bastante sorprendente y actualmente bastante apreciada si es de edición propia.
Dicen que hay una base científica, que 128 son las pulsaciones del corazón cuando se excita, y que por eso esta velocidad resulta tan estimulante. Personalmente en mis sesiones me gusta subir a 131-133, y alternar entre estilos compatibles para dar gusto al máximo de gente diferente posible.
Por último, tenemos la velocidad de 140-150 BPM, es la de dance y techno rápido, también el merengue rápido, para la gente que lo quiere dar todo. Al principio parece bastante estimulante, pero mucho tiempo a esta velocidad puede rallar bastante, quizás sea demasiado rápido, pero como todo, depende del momento y la gente que tengamos.
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DJ. Cody