Identificación de usuario
La ciencia de la pista
Si lo encuentras útil y quieres apoyarme para que siga creando contenido como este, puedes hacer una aportación voluntaria por Bizum al 654 827 222. La cantidad que quieras. Te estaré eternamente agradecido.
33. La gestión del ego
El ego no es malo. Todos los DJs tenemos ego. Hace falta cierta confianza para ponerse delante de cientos de personas y asumir la responsabilidad de una pista de baile. El problema aparece cuando el DJ deja de preguntarse qué necesita la pista y empieza a preguntarse qué necesita él, entonces el ego deja de ser una herramienta y empieza a tomar las decisiones por nosotros. Cuando el ego reina, hay DJs que hacen alguna de estas cosas:
- Discute con el público. Un DJ puede equivocarse, el público también, pero cuando un profesional entra en una discusión con un cliente en mitad de una sesión, ya ha perdido. Aunque tenga razón. La cabina no es un juzgado ni una red social, es un lugar para hacer disfrutar a la gente, así que si discutes con el público no eres DJ, eres colaborador de un programa del corazón.
- Se cree más que nadie. Hay DJs que tienen muchos seguidores por unos motivos u otros, no exclusivamente por destacar como DJs, pero aun así se creen más que nadie. Se burlan o son ofensivos con quienes no les hacen la rosca, o incluso se enfadan si se conversa sobre el aspecto técnico del DJing. Cuando alguien consigue reconocimiento muy deprisa, es fácil acabar creyendo que todo lo que hace está bien y que quien le critica constructivamente es simplemente porque le tiene envidia. Tiene más ética profesional alguien que se lo curra desde abajo que aquel a quien le regalan las cosas. Quien ha pasado años resolviendo problemas suele valorar más el trabajo que hay detrás de la profesión. No quiero abrir una guerra entre DJs de la vieja escuela y DJs-Influencers, pero si tus seguidores no tienen que ver exclusivamente con tu trabajo de cara al público, y piensas más en la viralización que en la calidad de la música… eres un influencer que pone música, no DJ.
- Finge usar controles que no usa o incluso que no existen. Esto también tiene que ver con el ego. Si realmente te gustaría utilizar todos esos controles que finges tocar: aprende, esfuérzate, practica, y entonces editarás en directo y podrás tocar botones y controles que realmente sirven para algo, sin fingir. También entrarían en este grupo quienes ponen grabaciones de otros como si fueran directos suyos, también muy numeroso. Si crees que realmente es necesario todo esto, no eres DJ, eres actor.
- No acepta peticiones porque considera que el público tiene que aceptar todo lo que ellos pongan. Decimos que “Los buenos DJs ponen música que quieres escuchar, los DJs geniales ponen la música que no sabías que querías escuchar”, pero que no se te suba a la cabeza. Si a la gente no le gusta el estilo que pones, no les gusta, no hay nada que hacer, no importa. Todos hemos estado en eventos que hemos tenido que poner algo que no es del todo el estilo que queríamos poner, pero hay que hacerlo, por la gente. Si estás pinchando para gente y no aceptas sus peticiones por norma, es como si estuvieras pinchando en tu casa solo para ti, y quizás deberías limitarte a eso.
- Cree que el público tiene que educarse para entenderle. La gente sale de fiesta para pasarlo bien, no debería ser necesario estudiar una carrera para entender tu estilo. Cuando el ego lleva al DJ a pensar que quien no le gusta su música es porque no entiende, no es DJ, es profesor, pero la gente no ha pagado la matrícula para que les des clases, ni lo va a hacer.
- Desprecia otros estilos. Esto suele ser muy habitual, sobre todo entre DJs de música especializada. Como ya hemos dicho, hay genios y mantas en todos los estilos. Debemos respetar todos los estilos de música, y entender que en otros entornos, culturas o países tengan otros gustos, costumbres y modas.
- Cree que la cabina es un escenario. Hay DJs que están continuamente haciéndose fotos, mirando la cámara, haciendo poses, bailando porque han dejado algo ya grabado, ligando, levantando las manos, y mientras tanto… la pista está cayéndose. Si te preocupa más tu imagen, en especial de cara a las redes sociales, no eres DJ, eres influencer, vete a recorrer el mundo generando contenido que quizás tengas más éxito.
- Nunca admite un error. Todo es por culpa del público, el sonido, el encargado, el camarero, el compañero, el algoritmo… nunca es culpa suya. No suelen aprender cosas nuevas porque creen que ya saben de todo. Quien nunca se equivoca, tampoco mejora. De hecho, esto suele ser consecuencia de alguna característica anterior que se resiste a cambiar por su ego. Pero la gente se acaba dando cuenta, y suele haber poco futuro para ellos.
Si te has reconocido en alguno de estos comportamientos, no pasa nada, todo el mundo mete la pata alguna vez. Vete al ordenador, ponte una imagen de la galaxia en la que se vea la tierra, pequeña, allá a lo lejos, respira profundamente. Eso eres: una mota de polvo en el espacio. Piensa en la gente que te quiere, familia, amigos, ¿qué serías sin ellos? Lo mismo es el DJ sin el público si sólo mira su ombligo: nada. Así que dejemos el ego a un lado, miremos a la pista, y hagamos que la gente se lo pase bien.
¿Organizas una fiesta o un evento?
Si quieres aplicar estos principios en tu evento o celebración, ponte en contacto conmigo y hablamos sin compromiso.

DJ. Cody