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La ciencia de la pista
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2. Canciones para cantar y canciones para bailar: no son lo mismo
En un entorno de evento musical, fiesta o celebración casi siempre vamos a tener dos tipos de canciones que pueden ponerse: canciones de cantar o canciones de bailar. Las canciones para cantar tienen un par de problemas. El primero es que no se suelen poder mezclar, suelen ser de pop, rock, rap, etc. y tienen una estructura musical libre por la cual es mejor ponerlas sin intentar mezclarlas. El segundo problema es que hay que saberse la letra, con lo cual no podemos poner una canción de cantar si no estamos muy seguros de que casi todo el mundo se la sabe.
Porque una canción de bailar, si no te la sabes, por su ritmo la puedes bailar, pero una canción de cantar no, y si no te sabes la letra, tampoco se puede bailar, no se puede hacer nada y te aburres: te saca de la fiesta.
Últimamente estamos con un problema importante sobre esto: las canciones de reggaetón, y sobre todo las de trap, ¿son de bailar o de cantar? Como suelen tener ritmos latinos y suelen estar interpretadas por artistas latinos, siempre se piensa son de bailar, hacer el perreo y esas cosas, y de hecho algunas lo son, como la canción de Chanel de Eurovisión, “SloMo”, que está hecha a una velocidad de 105 BPM (más adelante veremos qué es eso) y gracias a ello se baila bastante bien como nos enseñó la propia Chanel a toda Europa.
Pero últimamente están haciendo canciones de reggaetón y trap tan lentas que no se pueden bailar. Si bajan de los 100 BPM realmente son canciones de cantar, y si intentamos bailarlas pareceremos rastafaris de bajón. Por ejemplo “El pantysito” de Feid (98 BPM), “Te pintaron pajaritos” de Yandar y Yosin (96 BPM), y por supuesto más lentas, como dos que me gustan bastante, “La respuesta”, de Becky G y Maluma (90 BPM), o “La niña de la escuela”, de Lola Índigo, Tini y Belinda (88 BPM). Como veréis, no es que las canciones sean nada malas, solo digo que no son lo más apropiado para bailar, son más para cantar, y si nos las sabemos y las cantamos, genial, pero si las ponemos con intención de que la gente las baile, estaremos metiendo la pata sin saberlo.
Aunque tengan ritmo latino, si intentáis bailar no podéis, es demasiado lento. Con lo cual, realmente, esos estilos son para cantar. Hoy en día las están poniendo en discobares y fiestas de pueblos como si fueran de bailar, pero si no te sabes la letra, te aburres, porque realmente no se pueden bailar, son demasiado lentas, son para cantar.
Además, el trap lento suele gustar sólo a adolescentes, que son los que tienen tiempo para estar todo el día mirando música por internet, y se saben las que han salido hasta la semana pasada. Tienen tiempo hasta para memorizar las letras, pero alguien que tiene dinero para gastar en copas trabaja, si trabaja no tiene tiempo para mirar música nueva, así que yo recomendaría poner las canciones que llevan al menos un año sonando, es decir, para esa gente que tiene trabajo, con lo cual puede gastar en consumiciones, y si no, estamos trabajando para nada, para llenar el local sin mucho beneficio.
Lo que solemos hacer los DJs con algunas canciones que sí valen la pena, o son agradecidas por el público, aunque sean lentas, son los llamados remixes: cogemos una canción, la aceleramos hasta que ya se pueda bailar mejor, le metemos un ritmo con más pegada, algunos efectos de sonido o algo así, y tenemos una nueva versión de esa canción que ya se puede bailar un poco mejor. De todas formas, más adelante veremos cuál es el estilo más apropiado para bailar y por qué, científicamente.
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DJ. Cody