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La ciencia de la pista
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19. ¿Qué espera realmente la gente de un DJ?
Para orientar nuestro trabajo hacia el tipo de público que queremos tener en una fiesta, conviene preguntarse qué espera realmente la gente de un DJ. No hablo de gustos musicales, sino de aquello que casi todos tenemos en común cuando salimos con ganas de divertirnos: pasar una buena noche, disfrutar de la música y volver a casa con un buen recuerdo.
Por ejemplo, hay gente que se divierte buscando conflictos e incluso violencia, vamos a descartarlos, así como descartamos aquellos que llamábamos “protagonistas”, que salen a sentirse bien siendo el llamado “main character", el personaje principal de su grupo o del evento, por ejemplo, pidiendo al DJ la canción más rara para que quede claro que, si la pone, es por él o ella. También hay otras actitudes tóxicas que no vamos a tener en cuenta, vamos a centrarnos en la gente normal.
Hay cosas que prácticamente todos esperamos cuando salimos de fiesta, que solemos resumir con “pasarlo bien”, pero concretamente, ¿cómo puede el DJ ayudar a eso? A todo el mundo le gusta que lo sorprendan con la música, escuchar canciones reconocibles, pero de una forma que sume, de una forma que sea muy distinta a poner un pendrive con canciones, sintonizar un canal de radio, o dejar el programa VirtualDJ en automático. Si en una fiesta hay un DJ, es porque esperamos algo que no puede ofrecer un simple reproductor de música, una lista automática o un programa mezclando por sí solo.
Cuando contratamos a un DJ esperamos más que un reproductor de canciones, esperamos que juegue con la música, que una las canciones de forma ingeniosa, que adorne canciones sin pasarse con los efectos, que sorprenda, que mantenga la energía, que haya momentos para cantar, momentos para bailar, momentos para levantar el brazo, y momentos para tomar unos chismes mientras hacemos todo lo anterior.
También esperamos poder confiar en el DJ. Confiar en que elegirá buena música, en que sabrá mezclarla con criterio, en que jugará con ella cuando sea el momento y en que no dejará que la pista pierda interés. Cuando un DJ transmite esa confianza, el público deja de pensar "a ver qué pone ahora..." y simplemente se deja llevar por la sesión.
Sinceramente, tampoco esperamos que sea una noche completamente épica, o eso ya no depende del DJ, con lo cual no intentemos cosas increíbles, porque si no salen, el riesgo es muy alto.
A casi todo el mundo le gusta reconocer una canción que conoce, pero también descubrir algo que no esperaba, escuchar cómo dos canciones encajan entre sí, ver cómo el DJ construye una mezcla delante de sus ojos, sentir que el DJ está creando algo en ese mismo momento. Cuando eso ocurre, la pista reacciona, la gente sonríe, levanta las manos, canta, baila, y muchas veces acaba animando al propio DJ. Porque no está escuchando simplemente canciones, está disfrutando de una actuación.
No significa que todo el mundo vaya a aplaudir cada improvisación, significa que es una reacción bastante natural cuando el público percibe que está ocurriendo algo especial, que la música está cobrando vida. Es entonces cuando la música deja de ser una sucesión de canciones para convertirse en una experiencia que el público vive y recuerda.
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DJ. Cody