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La ciencia de la pista
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16. Organiza tu música sin perder la cabeza
Os voy a dar uno de los mejores consejos que un DJ puede escuchar. Para ser un buen DJ tienes que saber de todo tipo de música, especialmente durante los últimos años. Está bien que te especialices en un estilo, pero hay que estar preparado para todo, y saber las cosas básicas que cualquier DJ sabría, desde los Jackson Five a Rosalía, aunque sólo pinches techno.
Uno de los grandes problemas que tenemos todos los DJs es nuestra clasificación de música. Antes en discobares y discotecas había una colección de CDs, o más tarde un ordenador, que usaban todos los DJs que pasaban por allí, y cada uno tenía su forma de ordenar las cosas. No podemos hacer como en una de las mejores discotecas de Salamanca en la que fui residente, cuyo nombre no recuerdo, donde se guardaban todas las canciones de los últimos 5 años en una misma carpeta.
Pero, ¿cómo es mejor hacerlo? ¿Por estilos? ¿Por años? Pues depende. Primero por estilos generales, muy generales: pop, rock, electrónica, reggaetón, rumba, etc. Eso ya cada uno según lo entienda. Y luego depende del estilo, por ejemplo, en las carpetas de Pop y Rock lo mejor es ordenarlo luego por grupo o artista, y luego por discos, pero en la mayoría de los estilos de electrónica no tenemos grupo o artista, tenemos productores y DJs, muchas veces varios, así que es mejor ordenarlos por subestilos.
Tenemos que evitar en la medida de lo posible que una misma canción pueda estar en dos o más carpetas a la vez. Por ejemplo, ¿Melendi es rock o rumba? Y ya no os digo si un tema es más dance, house, techno, makina, trance, progressive o todo lo anterior junto de forma experimental. No intentes hacerlo perfecto, no existe forma, pero seamos lo más organizados posible.
Imagínate que tienes que preparar para una fiesta de eurodance de los 90, tendrás que saber qué es, y dónde está eso en tu carpeta de música.
En los estilos donde tenga sentido clasificar por grupo o artista, no tendremos demasiados problemas. Sin embargo, en muchos estilos de electrónica es más útil clasificar por estilos y subestilos. El objetivo es ir dividiendo la música hasta llegar a carpetas finales de unas 100 o 200 canciones como mucho. Incluso dentro de ellas podemos destacar las 50 mejores o más representativas. Esto hará mucho más fácil encontrar rápidamente lo que necesitamos.
No recomiendo clasificar primero por años (y menos por meses) porque las veces que yo mismo lo he hecho, pasados un par de años ya no sabes qué canción salió exactamente este año u otro y encontrar ahí un estilo concreto va a ser una locura.
Por último, debería hablar de la posible caducidad. Últimamente están saliendo muchas canciones cuya caducidad es muy pequeña. Por ejemplo, una canción, normalmente de reggaetón o trap, aparece en listas de Spotify como de las más escuchadas de España durante dos, tres meses, o poco más, la aprende gente muy joven, de 15 a 20 años, y luego nunca más se vuelve a saber. Incluso la gente que la escuchaba a diario ya no les gusta, y pasan a querer la canción que haya salido en ese momento. No nos esforcemos por clasificar y guardar con cuidado estas canciones, guardémosla en un cajón desastre o fosa común, porque probablemente ya no vamos a necesitarlas a no ser que alguien las pida. Si alguien nos pide una canción, no necesitamos que esté bien clasificada, ya que buscamos su título como archivo en Windows y listo. Hablaremos de las canciones que caducan más adelante.
Sin embargo, hay otras canciones que sí intuimos que van a ser escuchadas durante bastante tiempo, e incluso recordarse con cariño en el futuro, porque la gente las relacionará con buenas experiencias. En este caso el oficio nos enseñará qué canciones son las que se olvidan y cuales hay que tener en la recámara, y el paso de los años nos ayudará a tenerlo claro.
Es muy importante aprender a descartar música, hay que practicar el desapego, y no tener “síndrome de Diógenes musical”, seleccionemos cuidadosamente las canciones que creemos que van a perdurar. Cuantas menos necesitemos conservar en nuestras carpetas principales, mejor. Y el resto enviémoslas al cajón desastre de ese estilo o subestilo, porque van a ser pocas las canciones que quedan en la memoria colectiva. Sobre todo, no te fíes de lo que te gusta a ti, sino de la reacción de la gente hacia la canción, porque es habitual descubrir, con el paso de los años, que algunas canciones que apenas nos llamaban la atención terminan convirtiéndose en clásicos, mientras que otras que parecían imparables desaparecen en pocos meses.
¿Organizas una fiesta o un evento?
Si quieres aplicar estos principios en tu evento o celebración, ponte en contacto conmigo y hablamos sin compromiso.

DJ. Cody