Identificación de usuario
La ciencia de la pista
Si lo encuentras útil y quieres apoyarme para que siga creando contenido como este, puedes hacer una aportación voluntaria por Bizum al 654 827 222. La cantidad que quieras. Te estaré eternamente agradecido.
13. Hacer un remix más elaborado
Como decíamos, la forma correcta de hacer un remix es “en estudio”, con programas como FLStudio, Ableton, Cubase, etc. Es un gran trabajo porque hay que “rehacer” la canción, además de lo que supone aprender a manejar los programas y probablemente algo de equipo, de hardware musical. Pero nosotros no tenemos tiempo para tanto, así que vamos a explicar cómo hacer un remix al vuelo, pero más elaborado.
En lugar de usar una base de intro o de outro al vuelo, vamos a preparar primero nuestra propia base, y luego editamos el remix, suponiendo que queremos mezclar una canción vocal con esa base.
Para conseguir una buena base, sin utilizar una pista especialmente diseñada para ser base (que también las hay), hay dos métodos:
El primer método lo utilizaremos cuando tenemos una canción cuyas bases de intro y outro nos gusten. Supongamos que tenemos una versión extendida, o versión original larga, que tiene 1:30 minutos de intro y 1:15 minutos de outro (por ejemplo). La podemos “mezclar” consigo misma, es decir, grabamos la base de intro ese minuto y medio, y al acabar la última frase de la intro, justo en ese punto bajamos su fader a la vez que subimos el fader del canal donde tenemos la misma canción a partir del comienzo de la base de outro. Si lo hacemos rápido y de forma inteligente, tendremos la base de intro y justo a continuación la base de outro sin que se note el cambio, y tendremos una base de 2:45 minutos de duración.
Evidentemente la base no tiene por qué ser muy larga, porque podemos hacer loop entre frases para alargar la base como queramos para cubrir toda la canción vocal con la que la vamos a mezclar para hacer el remix.
El segundo método lo utilizamos cuando nos gusta más el centro de la canción, siendo una base perfecta quitando la voz (si la tiene), y puede ser que quitando también alguno de los sonidos. Para esto podemos usar algunas de las herramientas de IA que separan las canciones por “Stems”. Evidentemente yo uso el programa Traktor Pro 4, que tiene esta herramienta como una de sus novedades. Es capaz (la mayoría de las veces) de separar correctamente en una canción la percusión, el bajo, la música y la voz en cuatro canales diferentes. Con lo cual podemos aplicar la separación por Stems a cualquier canción, silenciar la voz y/o alguna musiquilla que no nos venga bien, y grabar la parte central, ese trozo de base que nos gusta. Con un par de minutos bastarán, porque recordemos que podemos ayudarnos del loop.
Vale, pues ya tendremos una base, con cualquiera de los métodos que hayamos elegido. Si queremos hacer un remix en condiciones, dejaremos un principio de base de intro para poder mezclar este nuevo remix con otras canciones en nuestras sesiones, luego la mezclaremos con la canción vocal, y vamos metiendo los efectos que consideremos que sumen, sin sobrecargar y respetando siempre la canción vocal.
Como hemos dicho, si la base queda corta, no importa, haremos loop en las frases de 32 beats que nos interesen hasta completar la canción vocal, y de paso, lo suyo es que dejemos algo de base al final para mezclar en nuestras sesiones con la siguiente.
¡Y listo! Ya tendremos nuestro remix bien elaborado con una base preparada previamente. No es lo más profesional del mundo, pero en las sesiones, las nuevas versiones darán mucho juego, y serán nuestras.
¿Organizas una fiesta o un evento?
Si quieres aplicar estos principios en tu evento o celebración, ponte en contacto conmigo y hablamos sin compromiso.

DJ. Cody